¿Quién soy?

¡Hola people!

Soy una expat italiana located en Málaga que ayuda a otros expats proporcionando tips e info de los que me hubiera gustado beneficiar cuando recién me mudé aquí.

Para los más perezosos, aquí tenéis un easy-peasy lemon squeeze timeline de mi vida en el extranjero, para leérsela así, deprisa.

En el caso de que el estilo “Érase una vez una pobre estudiante víctima de una infinita tristeza post Erasmus, la cual hizo de su vida una revolución continua”, os invito a scroll down y leeros unos párrafos sobre un salvaje binomio entre melancolía y fortaleza, también conocido como Ambra.

mi experiencia personal en una timeline de canva

¿Pero quién soy de verdad?

A pesar de que sea imposible “frame” una experiencia humana en unos párrafos, parece que el mundo de las páginas web te imponga que te esfuerces a sacar lo máximo de ti en unas cuantas líneas. Honestamente, la idea no me gusta, entonces he decidido escribir, como siempre, lo que me surge del corazón sin sentirme esclava de tantas dinámicas estrictas o técnicas que deberían guiarme para explicarte quién soy.

He tardado mucho en llegar a este momento específico en que abro Pages para luchar con la página blanca. Creo que antes de contar la historia de la despreocupada Erasmus italiana, me gustaría precisar que este proyecto tiene en mí raíces muy profundas y que desde cuando empecé, no puedo pensar en otras cosas que no sean mis nuevas ambiciones y las ganas de sacar esto adelante. Dentro de mí, siempre reina un tipo de entusiasmo que parece inundarme los pulmones con una fuerza sobrehumana que, a menudo, se une a una desproporcionada impaciencia.

¿Por qué crear un blog para ayudar a los expatriados? 

Porque a la expatriación hay que quitarle la capa de arcoíris y de nubes rosas y normalizar que el proceso implica sufrimiento. Muchos de nosotros llegamos a España pobres de conexiones, relaciones interpersonales y sin trabajo.

Escribo este blog para ayudarte a ti como me hubiera gustado que me ayudaran a mí cuando después de que se me fue la exaltación, me sentí tremendamente sola.

Peeeeroooooo, dejémonos de tristezas y vamos dipping dentro de mi ser, esperando poder dejar a lado el ego, que como bien sabes, siempre intenta colarse cuando uno habla de sí mismo.

Foto de @dalifalzonephoto_

Creo que mi carrera de lingüista amante del multiculturalismo haya empezado en 2012 cuando me inscribí a la “Università per Stranieri di Siena”. Un lugar que siempre he considerado mi trampolín hacia el mundo real. En mi “queridísima” uni solíamos pasar días enteros siguiendo un número infinito di clases como lexicología, lexicografía, lingüística, literatura y toooooodo estos cursos de traducción de los idiomas que habíamos elegido. La Ambra de hoy sigue no entendiendo porque mi cerebro de chica de 20 años eligió ruso… 

¡Que no, que no, ya se me olvidó casi todo no me preguntes que lo hable! 

Es cierto, que el tipo de estudios que elegí me introdujo a un mundo rico de diversidad y entonces de crecimiento, pero el primer año que puedo considerar extremamente revolucionario fue mi primer Erasmus a Inglaterra.

No quiero esconder que también razones personales de esa época me empujaron somehow a irme lejos el más tiempo posible, así que acabe en Durham, una ciudad donde el viento casi te cortas las manos por la mañana si vas andando mirando el móvil.

La Durham University fue mi nuevo “trampolín” durante nueve meses, y queriendo seguir el camino lingüístico-humanístico, mis clases tenían lugar en la facultad de Modern Languages. Fue en aquel sitio que empecé estudiar el idioma con él que te estoy hablando ahora. Honestamente, no me gusta imaginarme escuchando los listening tipo: “Hola Pedro, qué tal, ¿Vamos a la playa?” Pero bueno, tú también seguramente pasaste o estás pasando por el terrible momento de la vergüenza lingüística. Una vez que el Erasmus se acabó, arrastré mis dos maletas de 20 kg cada una, mi mochila y volví a Siena, mi ciudad de origen.

Querido lector/lectora, después de aquella experiencia algo había cambiado de forma radical mi modo de pensar y ver la vida, viajar y vivir fuera me habían impulsado a una adicción que sigue atormentándome: el descubrimiento de mí misma a través de nuevos desafíos.

¡Salir de mi confort zone, cada vez que me era posible, se volvió en mi deporte emocional favorito, entonces, una vez inscrita al máster en Filología Moderna en Siena, me fui de nuevo, pero esta vez a España!

Acerco mis gafas a la cara y me pierdo en una sonrisa al solo recordar el año más dinámico y colorido de mi vida. Todavía anclada a muchas creencias y costumbres de mi pequeña ciudad, descubrí que España puede regalar a un extranjero una buena dosis de apertura mental y diversión.

En vez que contarte la historia cronológica de mí Erasmus en Ciudad Real (queeeeé Ciudad Realll??? Sí, sí, justo allí 😁) creo que merezca la pena enfocarse en las sensaciones.

Asocio este año al total descubrimiento de mi ser a través del conocimiento de personas tan valiosas, gracias a las cuales he vivido el año más caótico y rebelde de mi vida.

Rebelde porque pienso haber vivido al menos 24 años esclava de las superestructuras sociales.

Antes de descubrirme de verdad me sentía vinculada a los objetivos que la sociedad impone que uno alcance a lo largo de su vida.

Entendí que todo lo que me habían hecho creer que fuera justo para mí, para mis estudios o para mi carrera, era algo que se me había impuesto desde arriba y que desvincularme de una realidad tan estricta me había enseñado a escuchar mi voluntad verdadera.

 

El segundo Erasmus hizo que cultivara mis pasiones más profundas como la escritura, la lectura y los idiomas. Gracias a Ciudad Real y a todas las personas que me han acompañado en ese viaje, algunas de ellas ya no son partícipes de mi vida, he desarrollado la parte más íntima y cercana de mí que siempre había intentado rechazar.

 

Probablemente, hasta este momento en que he puesto todo en palabras para contártelo a ti, no me había dado cuenta de la importancia de este Erasmus y por eso, mi parte adicta al descubrimiento personal se está sintiendo plenamente satisfecha.

 

No voy a contar, por lo menos aquí, todos los momentos que me han marcado profundamente durante y post Erasmus, porque el “sobre mí” se volvería en una infinita cadena de recuerdos tangibles y lo que quiero ahora es que sobre todo percibas la metamorfosis dentro del camino.

Y más tarde llegó Málaga…

 

Málaga es la ciudad donde me encuentro actualmente y representa el período de la fuerza.

La resaca emocional del Erasmus había creado en mí una energía vital muy fuerte que me empujó a dejarlo todo una vez graduada y empezar sin absolutamente nada, desde cero, en mi nueva, soleada y maravillosa ciudad.

Como ya sabes, cuando tus decisiones están influenciadas por los sentimientos, tiendes a olvidarte de la parte racional y en mi caso, no tomé en consideración en ningún momento como sería encontrarme sola en una ciudad nueva y tener que buscar trabajo.

El impacto con la burocracia, la soledad, la falta de dinero y la búsqueda de un piso me hirió bastante, pero Roma no se construyó en un día y el nuevo camino, acababa de empezar.

En ese particular momento de mi vida encontré a personas que me apoyaron mucho, gracias a las cuales aprendí más rápido a “sobrevivir” a mis primeras adversidades de expat que se me proponían a diario.

 

 

ESN Málaga me dio la oportunidad de entrar a ser parte de ese enorme network de voluntariado y eso me llevó a amortiguar el golpe de la soledad y a acercarme a la sensación de estar viviendo de nuevo un Erasmus, pero la vida adulta empezó a llamar a la puerta y…

 

Espera, espera, espera, que eso solo era un tráiler.. ¿Para que te voy a contar todo si lo puedes ir descubriendo poco a poco en mis posts..?

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